Las 10 características de los negocios que tienen estrategias digitales exitosas

Las 10 características de los negocios que tienen estrategias digitales exitosas

Identifiquemos los valores y los comportamientos que deben fomentar las empresas para mejorar los resultados comerciales y de comunicación que obtienen con sus acciones digitales.

La estrategia digital de una organización es su declaratoria de comportamiento en este mundo o escenario, es una especie de manifiesto en el que se pone sobre el papel la forma en la que la empresa se enfrentará a este. En la estrategia, los líderes del negocio plasman el modelo de pensamiento digital colectivo para la toma de decisiones cotidianas y para la definición de los planes de acción —orientándose así a una eficiente consecución de los objetivos—. Allí, también se sincronizan con precisión las iniciativas y los recursos disponibles, se ajustan las tareas al momento que vive la compañía y se adaptan las decisiones a las circunstancias del mercado.

Pero crear y ejecutar estrategias digitales exitosas es un proceso complejo, que requiere de un método para ser efectivo —sí, sabemos que esta frase la hemos dicho unas mil veces a lo largo de nuestros artículos, pero es importante recalcarla—. En este no hay trucos mágicos ni atajos ocultos, y se necesita de mucha disciplina y creatividad para culminarlo con dividendos positivos para la empresa.

Entornos que llevan la estrategia digital al siguiente nivel

¡No se puede triunfar en lo digital sin una estrategia! ¡Asimilémoslo ya! Ahora, tenerla no es garantía de éxito. Crearla es conveniente, pero no suficiente; porque la estrategia para ser eficaz necesitará de un ambiente propicio para su desarrollo. Y ese ambiente solo se consigue con la convergencia de aspectos y comportamientos internos —controlables por la organización— y de circunstancias externas —que no dependen ni de la empresa ni de sus integrantes—.

Los negocios están rodeados de cosas que afectan su desempeño: los colaboradores, los proveedores y toda la cadena de suministro, los clientes, las regulaciones gubernamentales y los competidores; por citar solo algunos de los importantes. Todo eso es lo que configura el entorno de un negocio. Pues bien, para que la estrategia digital de la organización sea exitosa, se deben crear las mejores condiciones para su desarrollo. Empezando, por lo controlable: la organización misma y su equipo de colaboradores.

Los líderes de negocio deben propender por un ecosistema apto, en el cual sea posible la ejecución de lo planeado y el crecimiento de lo obtenido. Si no se trabaja en la adecuación de todo a las nuevas realidades que se buscan con la estrategia digital y no se integran algunos patrones de comportamiento, todos los esfuerzos y las iniciativas podrían ser en vano. Desde lo elemental hasta lo trascendental, cada pieza del rompecabezas corporativo debe ponerse al servicio de la estrategia; para que esta se desarrolle con altas probabilidades de éxito.

El mundo digital solo será aprovechado por los negocios que se preparen y se adapten a los cambios culturales que este ha generado.

Las características y los comportamientos que crean estrategias digitales exitosas

Una estrategia digital estará correctamente construida cuando los objetivos pretendidos por el negocio empiecen a guiar sus decisiones y su accionar en el mundo digital, cuando se persigan resultados puntuales y, en consecuencia, usuarios concretos. Una estrategia bien diseñada marcará la diferencia entre dos negocios que intenten apropiarse de la tecnología para atacar los mercados, porque todos tienen acceso a las herramientas, pero no todos construyen buenos planes y se preparan para sacar el mayor de los provechos.

Ahora, si a esa preparación se suman algunas características y comportamientos, si se trabaja en la interiorización de algunas actitudes, las compañías se ubicarán en una posición privilegiada para enfrentar los nuevos retos en la competencia por obtener logros digitales. A continuación, presentamos las que consideramos son las diez características que se deben fomentar en los negocios para potenciar su estrategia digital.

1. Planificación

La planificación es el primer comportamiento que se debe promover dentro de las compañías. Esta tiene que surgir de forma natural en los equipos de trabajo para poder aspirar a un futuro prometedor en lo digital. Ya lo hemos dicho: ¡no se pueden lograr resultados sobresalientes si no se planifica el accionar! Cada paso dado, cada tarea emprendida y cada procedimiento ejecutado dentro de los escenarios digitales debería estar asociado a un cronograma de trabajo, a un responsable y a un proceso evaluativo. Las organizaciones que planifican generan el ambiente perfecto para impactar el negocio con su estrategia digital; las que no, estarán en una clara desventaja.

La columna vertebral del éxito es el trabajo duro, la determinación, la buena planificación y la perseverancia.
—Mia Hamm
La columna vertebral del éxito es el trabajo duro, la determinación, la buena planificación y la perseverancia.
—Mia Hamm

2. Investigación

Las empresas que quieran sobresalir en lo digital deben abrirse a la investigación y fomentar esta práctica en sus colaboradores. La orientación hacia la investigación sirve para la obtención de nuevos conocimientos, y su aplicación para la solución de los problemas cotidianos es una particularidad indispensable para los tiempos actuales. Las estrategias digitales abiertas a la investigación tienen un mejor desempeño y alcanzan altos niveles de optimización en un menor tiempo. La investigación debe ser vista por los líderes empresariales como una característica que impulsa a sus negocios a una exploración permanente de los mercados, de los competidores, de las herramientas tecnológicas y de las audiencias. La investigación es el insumo básico para el enriquecimiento de cada táctica elegida por la compañía en el mundo digital.

3. Experimentación

Esta característica les podría parecer redundante con la anterior, pero son diferentes —aunque siempre van de la mano—. La investigación es una actitud, mientras que la experimentación es un método. Yo puedo investigar sin experimentar, pero no puedo experimentar sin investigar. Para mayor claridad: cuando conversamos con colegas sobre cuál es la plataforma publicitaria digital que les funciona mejor, estamos investigado; y cuando activamos campañas en todas las plataformas para corroborarlo, estamos experimentado. Inculcar la experimentación en la organización servirá para probar, optimizar, aprender y cambiar de rumbo cada que sea necesario. Ensayar cosas, como mecanismo de apropiación en el mundo digital, convierte a los negocios en verdaderas fábricas de ideas y de innovación —una ventaja competitiva difícil de igualar para los competidores—.

4. Asunción de riesgos

El temor al fracaso es algo que se ha grabado profundamente en los equipos de trabajo. «Fallar es malo» es una frase que no se dice de forma explícita, pero que siempre está presente en la mente de los colaboradores. Pues bien, para que la estrategia digital triunfe, esta percepción se debe cambiar. Las estrategias digitales deben permitir que las personas asuman riesgos calculados y, si es necesario, fallen sin temores ni represalias. Los directivos deben aceptar y acostumbrarse a los riesgos y a las pérdidas derivadas en las que se pueda aprender algo. De hecho, la experimentación —la característica que acabamos de abordar—, seguramente traerá errores y necesitará de este tipo de libertades para poder desarrollarse. El mensaje debe quedar claro: no todos los errores tienen que ser malos, algunos pueden ser la consecuencia de hacer algo nuevo. Al final, en lo digital, quienes se arriesgan, ganan.

5. Diversificación

Uno de los peligros que se debe eludir en una estrategia digital es la excesiva concentración táctica. Es frecuente encontrarse con empresas cuyos ecosistemas están centrados en pocas plataformas, herramientas y acciones —una práctica que aumenta la dependencia y la vulnerabilidad de los negocios—. Sí, aceptamos que algunas acciones del mundo digital son divertidas de ejecutar y otras no tanto, o que muchas entregan resultados en el corto plazo y otras necesitan más tiempo y esfuerzo; pero estas no pueden ser las razones que justifiquen esa concentración táctica. Las organizaciones que inculcan los principios de la diversificación generalmente construyen buenas estrategias digitales, porque son recursivas y fomentan la exploración constante de opciones para robustecer su accionar.

6. Perseverancia

La mayoría de las estrategias digitales son proyectos para el largo plazo; por ende, desistir pronto de alguna actividad —por una falta evidente de beneficios— podría ser un error costoso. En consecuencia, una de las características más importantes que se debe interiorizar en las empresas para la ejecución de la estrategia digital es la perseverancia. ¡No dudes! Si tu esfuerzo es pensado, constante y milimétricamente controlado, esto te conducirá a la consecución de los objetivos pretendidos. Ahora, perseverar no significa insistir por insistir, sino insistir con inteligencia. Las organizaciones que dan el espacio temporal justo para que sus acciones se establezcan y alcancen buenos resultados son las que mejor preparadas están para enfrentar lo digital.

7. Evaluación

Otro comportamiento valioso para la apropiación de lo digital es la vocación por el análisis de los resultados. La revisión permanente de lo ejecutado y de lo obtenido es una disciplina que permite calcular el valor real de las cosas que consumen recursos en las empresas. La inclinación por una incesante evaluación de los logros y los aprendizajes adquiridos es una particularidad que potencia la estrategia digital en los negocios. Evaluar significa estimar lo que se obtiene, y es prioritario para la salud de la estrategia. Los equipos y las compañías deben trabajar intensamente para que la evaluación sea un comportamiento orgánico. Las estrategias digitales que transforman negocios se apalancan en el pensamiento crítico y usan los datos y la información para conseguir una toma consciente de las decisiones.

8. Optimización

Cuando en los entornos digitales hablamos de optimizar, nos referimos al proceso de modificación de un sistema o una tarea para mejorar su eficiencia y reducir el consumo de recursos. La optimización, como característica organizacional, es un comportamiento que asegura la revisión constante de los procesos y su mejoramiento continuo. Con esta actitud interiorizada por los equipos se estará garantizando un consumo racional de los recursos y un retorno positivo para las inversiones. Este comportamiento, poco común en las empresas modernas, atacadas por el hacer sin parar, no solo aumentará la eficiencia; también reducirá los esfuerzos necesarios para alcanzar los objetivos pretendidos.

La mayoría de las anteriores ocho características presentadas desembocan aquí: en la educación continua para el mejoramiento. Cuando se investiga, se experimenta, se asumen riesgos, se evalúan las acciones y se optimizan los procesos; lo que se busca es aprender. Si las organizaciones se comprometen con la educación, no cometerán los mismos errores y avanzarán a un ritmo más veloz del que lo hacen sus competidores. Educarse en todos los aspectos y a todo nivel —no solo los directivos— es un comportamiento enriquecedor para la estrategia digital, porque acorta caminos y economiza recursos. Además, con la exposición permanente al conocimiento, se estará a la vanguardia y se contará con mejores herramientas para competir en los actuales mercados.

10. Evangelización

Para terminar, la evangelización —palabra prestada de la religión para describir que una estrategia digital se potencia cuando se predica con persistencia— es la mejor actitud para la masificación de las ideas y los planes. Los líderes deben incentivar la transmisión de la información dentro de la organización para alinear a los colaboradores y garantizar la correcta ejecución de lo que se ha planeado. Mientras más visible sea la estrategia dentro de la empresa, mejor.

La conclusión de todo esto es que el éxito en los escenarios digitales no está atado al uso o la selección de herramientas tecnológicas, sino al desarrollo de una estrategia clara y coherente y a la interiorización de algunas particularidades que nos pongan en el rumbo correcto.

Cuando la estrategia digital se expresa con precisión, se crea un compromiso con unas acciones específicas y con unos objetivos puntuales. De ella también se derivará un cronograma detallado de tareas y actividades que llevarán a la compañía a una satisfactoria inmersión y al aprovechamiento de los entornos digitales. Esta minuciosa planeación, sumada a las características anteriormente descritas y a una eficiencia operativa sobresaliente dará ventajas competitivas muy poderosas.

Ideas clave del artículo

  1. La estrategia digital de una organización es su declaratoria de comportamiento en este mundo o escenario; es una especie de manifiesto en el que se pone sobre el papel la forma en la que la empresa se enfrentará a este. Pero crear y ejecutar una estrategia digital es un proceso complejo que requiere de un método para ser efectivo; en este no hay trucos mágicos ni atajos ocultos, y se necesita de mucha disciplina y creatividad para culminarlo con dividendos positivos para la empresa.
  2. ¡No se puede triunfar en lo digital sin una estrategia! ¡Asimilémoslo ya! Ahora, tenerla no es garantía de éxito. Crearla es conveniente, pero no suficiente; porque la estrategia, para ser eficaz, necesitará de un ambiente propicio para su desarrollo. Los líderes de negocio deben propender por un ecosistema apto, en el cual sea posible la ejecución de lo planeado y el crecimiento de lo obtenido.
  3. La planificación es el primer comportamiento que se debe promover dentro de las compañías. Esta tiene que surgir de forma natural en los equipos de trabajo para poder aspirar a un futuro prometedor en lo digital. Cada paso dado, cada tarea emprendida y cada procedimiento ejecutado dentro de los escenarios digitales debería estar asociado a un cronograma de trabajo, a un responsable y a un proceso evaluativo.
  4. Las empresas que quieran sobresalir en lo digital deben abrirse a la investigación y fomentar esta práctica en sus colaboradores. La orientación hacia la investigación sirve para la obtención de nuevos conocimientos. Además, los negocios deben apoyarse también en la experimentación para probar, optimizar, aprender y cambiar de rumbo cada que sea necesario.
  5. Las estrategias digitales deben permitir que las personas asuman riesgos calculados y, si es necesario, fallen sin temores ni represalias. Los directivos deben aceptar y acostumbrarse a los riesgos y a las pérdidas derivadas en las que se pueda aprender algo.
  6. Uno de los peligros que se debe eludir en una estrategia digital es la excesiva concentración táctica. Las organizaciones que inculcan los principios de la diversificación generalmente construyen buenas estrategias digitales, porque son recursivas y porque fomentan la exploración constante de opciones para robustecer su accionar.
  7. La mayoría de las estrategias digitales son proyectos para el largo plazo; por ende, desistir pronto de alguna actividad —por una falta evidente de beneficios— podría ser un error costoso. En consecuencia, una de las características más importantes que se debe interiorizar en las empresas para la ejecución de la estrategia digital es la perseverancia.
  8. Otro comportamiento valioso para la apropiación de lo digital es la vocación por el análisis de los resultados. La revisión permanente de lo ejecutado y de lo obtenido es una disciplina que permite calcular el valor real de las cosas que consumen recursos en las empresas. La inclinación por una incesante evaluación de los logros y los aprendizajes adquiridos es una particularidad que potencia la estrategia digital en los negocios.
  9. Cuando en los entornos digitales hablamos de optimizar, nos referimos al proceso de modificación de un sistema o una tarea para mejorar su eficiencia y reducir el consumo de recursos. La optimización, como característica organizacional, es un comportamiento que asegura la revisión constante de los procesos y su mejoramiento continuo.
  10. La evangelización —palabra prestada de la religión para describir que una estrategia digital se potencia cuando se predica con persistencia— es la mejor actitud para la masificación de las ideas y los planes. Los líderes deben incentivar la transmisión de la información dentro de la organización para alinear a los colaboradores y garantizar la correcta ejecución de lo que se ha planeado.
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